El póster se ha impreso y los colores salen más apagados, más oscuros o desplazados respecto a la pantalla. Los azules tiran a morado, los verdes vivos se ven planos, los negros se ven grises.
Primero, la respuesta honesta
Una pantalla y una hoja de papel no pueden coincidir exactamente, y ningún ajuste de ninguna aplicación va a conseguirlo. Una pantalla emite luz y puede mostrar colores —cianes vivos, verdes saturados, rojos encendidos— que la tinta sobre papel no puede reproducir físicamente. Las impresoras los aproximan con el color más parecido que pueden mezclar, y esa aproximación es lo que estás mirando.
Esta página trata de acercarse, no de arreglarlo. Si llevas rato cambiando ajustes esperando una coincidencia exacta, esa es la razón de que nada haya funcionado.
Lo que sí ayuda
1. Imprime primero una hoja de prueba
Una hoja, papel real, impresora real, tinta real. Todo lo de abajo son conjeturas sin ella, y se aprende más de una impresión de prueba que de una hora de ajustes.
2. Usa el papel adecuado
El factor más importante después de la propia impresora.
- El papel de copiadora normal absorbe la tinta, apaga todo y desplaza los colores hacia el cálido.
- El papel fotográfico mate retiene mucho más color y es la mejor relación calidad-precio para pósteres.
- El papel fotográfico brillante es el más saturado, a costa de los reflejos.
El papel barato es el origen de la mayoría de los colores decepcionantes.
3. Desactiva el modo borrador y el modo económico
Los dos recortan drásticamente la cantidad de tinta. Pon la calidad de impresión en normal o en la mejor y la diferencia es inmediata.
4. Deja que gestione el color la impresora o tu software, pero no los dos
En el cuadro de diálogo de impresión, elige la gestión de color de la impresora o la de la aplicación, y asegúrate de que la otra está desactivada. Dos conversiones de color aplicadas una tras otra son una causa habitual de un desplazamiento grande y raro.
5. Comprueba la tinta
Un cartucho con poca tinta o un inyector parcialmente obstruido desplazan el color antes de dejar de imprimir. Ejecuta el ciclo de comprobación y limpieza de inyectores de la impresora.
6. Ajusta el origen, no la exportación
Si la impresión de prueba sale sistemáticamente demasiado oscura o demasiado cálida, corrige la imagen en tu editor de fotos, vuelve a importarla e imprime otra prueba. Ese bucle sí es fiable.
En Docuslice no hay corrección de color fotográfico: no hay controles de brillo, contraste ni saturación. Las imágenes se representan exactamente como llegan y se entregan a la impresora. La herramienta de color de la aplicación se aplica solo al texto y al arte SVG.
7. Baja el brillo de la pantalla
Una pantalla al máximo de brillo en una habitación con poca luz hace que cualquier impresión parezca apagada en comparación. Compara la impresión con la luz que va a tener donde vaya a colgarse.
La coherencia entre hojas importa más que la exactitud
En un póster en mosaico, un desplazamiento general leve es invisible una vez está en la pared. Un desplazamiento entre hojas canta muchísimo.
Así que imprime el póster entero de una sola vez, con el mismo papel del mismo paquete y sin cambiar cartuchos a medias. Si tienes que reimprimir un mosaico más tarde, cuenta con que quede de un tono distinto al de sus vecinos.